Pero para el K2, lo más importante no es el deporte, sino la formación humana y personal de sus jugadores. Para nosotros es fundamental trasladarles y hacerles vivir valores como el esfuerzo, la superación personal, el compañerismo, la tolerancia, la ayuda a los demás, la solidaridad...
Por ese motivo hemos organizado innumerables excursiones, acampadas, concentraciones deportivas, actividades solidarias, viajes a Salamanca, Lourdes, Roma, Santiago, Barcelona, Cazorla, Sevilla, Segovia, Méjico, Zaragoza... que han dado a nuestro club una transcendencia mucho mayor que la simplemente deportiva.
Eso sí, actuando siempre bajo un mismo lema: ¡Del que se esfuerza es la victoria!, con la protección de nuestra patrona, la Vírgen del Pilar, y compartiendo un mismo espíritu, el que nos une, el que da sentido a nuestro club, el que nos diferencia, el que no podemos perder nunca: el espíritu K2.
No sabemos hasta cuando seguirá existiendo nuestro club, ni que nuevas sorpresas nos traerá el futuro, pero de lo que sí estamos seguros es que el K2 dejará siempre un recuerdo especial en todos aquellos que han sido parte activa de nuestro club.
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